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Las mejores poses para tener relaciones

Las mejores poses para tener relaciones

El sexo es una de las necesidades básicas del ser humano, tan necesaria como descansar o alimentarnos que beneficia nuestra salud mental y física. Resulta que varios estudios han arrojado que en promedio usamos solo 5 posturas en nuestro repertorio sexual, cuando se conocen al menos 64 (las pueden consultar en el Kamasutra) y otro dato importante: el 65% de las parejas que llevan más de 4 años juntas no han realizado una postura sexual nueva en el último año, muchas personas utilizan una y otra vez las mismas posturas sexuales porque son las que conocen y además las que les funcionan, entran en una especie de zona de confort.

Es importante diversificar las estrategias durante el sexo en pareja, el solo hecho de cambiar de posición sexual crea un nuevo estimulo ya sea visual o físico y será la entrada a un mundo de nuevas sensaciones para aumentar el entusiasmo por el sexo. ¿Qué esperamos conseguir variando las posturas sexuales? si estamos buscando posiciones que nos ayuden a lograr el orgasmo, en el caso de las mujeres, entonces debemos buscar posiciones en las que podamos estimularnos manualmente o con ayuda de un juguete sexual mientras que nuestra pareja nos penetra.

¿Por qué nos da miedo probar nuevas posiciones sexuales?

Los hombres sienten que en el momento en el que haya cambio de postura van a perder la erección, pero el cambio de postura hace todo lo contrario, ayuda a diversificar el estímulo. En el caso de las mujeres la gran mayoría piensa que puede llegar a ser doloroso, lo cierto es que ninguna postura debe doler, el hecho de que duela habla de mala lubricación, para lo que necesitas buen lubricante a base de agua, o habla de un problema médico que deberías revisar.

Las posturas sexuales más usadas en el mundo son: el misionero, la cuchara o de ladito, en 4 o de perrito y la mujer montada encima del hombre, la idea no es usarlas más ni reemplazarlas, pero si las podemos variar para intensificar el placer que ya logramos sentir.

Las posiciones sexuales tienen sus propios lenguajes

Romántico:

Complicidad y unión, el misionero (hombre arriba) ¿Cómo la podemos variar? La mujer puede abrazar la pelvis del hombre con sus piernas, también levantar los tobillos y ponerlos en los hombros de él y esta última se puede variar si el hombre se tumba hacía ella y de los tobillos pasa a las rodillas en sus hombros para obtener una penetración más profunda.

Mujer poderosa:

La mujer sentada encima del hombre, ella lleva el control de la penetración, la velocidad, la intensidad y profundidad que puede recibir su vagina, la idea es no sentarse por completo para que el pene no entre enseguida, se debe tomar el tiempo para incrementar la estimulación y potenciar la sensibilización intravaginal, no olvidar lo importante que es estar bien lubricados y permitir la penetración lentamente, se puede potenciar la sensibilidad de esta postura haciendo un columpio, es decir que casi salga el pene y luego regrese, ir de adelante hacía atrás y con la cadera como un vaivén, repetir hasta estar completamente penetrada y seguir con el mismo movimiento, se pueden jugar con los ritmos y las profundidades y con esto la mujer se va a cansar menos para poder seguir teniendo energía sexual en la siguiente postura, se puede variar el movimiento haciéndolo hacía los lados y así estimular los músculos laterales de la vagina.

Subir, bajar y dar saltos al estilo película porno con esta posición lo que produce es que se duerman las terminales nerviosas de la vagina y se desaprovecha el poder sensitivo y sensorial del pene además el movimiento pendular ayuda a estimular el clítoris con la pelvis de él.

Seguimos variando, la mujer puede subir los pies para quedar en cuclillas, puede seguir con el columpio y luego darle la espalda, en esta posición se puede tumbar completamente hacía adelante o hacía atrás y mover su pelvis para controlar la profundidad de la penetración.

Hombre dominante:

Hombre detrás de la mujer, ella de pie inclinada y poniendo sus manos en una mesa bajita (en lo posible) y manteniendo la elevación de la cadera para un perfecto ángulo de penetración, otra manera en cuatro ella sobre la cama y él en el piso y si están los dos sobre la cama poner algunas almohadas en la pelvis de ella y dejarse caer hacía adelante, las almohadas ayudarán a mantener la elevación de la cadera.

Cucharita, en su forma más básica: acostados de lado, esto permite el contacto completo de los cuerpos, además, el hombre tiene acceso completo a los pechos y pubis de su pareja mientras la penetra.

Sobre dos ruedas, el plus es que pueden disfrutar la vista de la penetración, en el borde de la cama o una mesa mientras ella se tumba hacia atrás, luego puede levantar las piernas y sus rodillas estarán dobladas como si estuviera haciendo un ejercicio de bicicleta, pueden probar también colocando los talones sobre los hombros del hombre, lo que abrirá sus caderas para que sus labios ejerzan presión, ella podrá jugar con su clítoris manualmente o con un juguete sexual.

La manera cómo se vive y se practica la sexualidad es totalmente individual, todo depende de lo que nos guste y que tan dispuestos estemos a explorar y probar con nuestra pareja. Lo desconocido siempre nos asusta, pero también nos encanta, la novedad es algo que se pierde con el tiempo en las relaciones y se puede recuperar.

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Comentarios

Maria - mayo 31, 2022

Y el que ya las hizo todas?😭😭😭

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